Menu

¿Qué significa ser una persona asertiva?

¿Sabes decir que no? ¿Te resulta fácil pedir ayuda cuando la necesitas?

Si la respuesta es negativa, necesitas un poco de trabajo en asertividad. Ser asertivo es la habilidad emocional de expresar lo que queremos sintiéndonos libres de hacerlo,  de una manera amable, franca, abierta, directa y adecuada,  siempre tomando en cuenta el absoluto respeto hacia los demás.

Cuando carecemos de asertividad, nos podemos posicionar en dos modelos: la pasividad y la agresividad. Situados en la pasividad evitamos decir o pedir lo que queremos o nos gusta. Por otro lado, en la agresividad lo hacemos de forma tan violenta que nos descalificamos nosotros mismos. Es fundamental aprender a expresar lo que sentimos hacia los demás, sin ofenderles. Podemos expresar aquello que opinamos sobre algo que nos afecta pero siempre aplicando tacto y sensibilidad.

Incluir la asertividad en nuestro modo de vida es saber pedir, saber negarse, negociar y ser flexible para poder conseguir lo que se quiere, respetando los derechos del otro y expresando nuestros sentimientos de forma clara. La asertividad también incluye recursos como hacer cumplidos e incluso aceptar sentirse halagado cuando alguien nos demuestra su admiración. Lo mismo ocurre con la queja. Debemos aceptar que haya personas que elijan la queja como modo de vida. Quizás, alejarse de esas personas si nos dañan en nuestro día a día, es la mejor solución.

Resulta clave una óptima gestión de emociones para lograr ser personas asertivas ya que, como norma general, es el miedo o la ansiedad lo que nos aleja de pedir ayuda y saber decir un no a tiempo. Debemos analizar de donde proviene nuestro miedo. Si es originado por alguna situación vivida en el pasado o sin embargo es algo que se encuentra en nuestro inconsciente. En muchas ocasiones, los miedos nos hacen actuar según patrones mentales aprendidos y memorias sobre circunstancias desagradable que ocurrieron hace tiempo y no hemos superado. Una óptima gestión de emociones engloba trabajar nuestro miedo, tristeza o enfado.