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El tiempo lo cura todo

Creo que estaréis de acuerdo en que el tiempo lo cura todo. El tiempo nos cierra las puertas necesarias. Las que no debemos abrir nunca más. Y a su vez, nos abre nuevas y esperanzadoras puertas llenas de color.

Hablando con las personas que han tenido la suerte o la desgracia de haber pasado momentos verdaderamente duros en su vida, siempre hemos compartido que la mejor terapia, es el tiempo.

el tiempo lo cura todo

El tiempo te enseña a comprender. Te ayuda a respirar. El tiempo significa esperanza.

Pensar que los momentos de angustia, aquellos en los que entras en bucle, pasarán, son la eterna medicina.

La solución a cada lágrima, a cada grito desgarrador de dolor, es saber que seguro, dentro de un tiempo, todo habrá terminado.

La vida está llena de altibajos. Todo tiene fin, tanto lo bueno como lo malo. Se trata de descubrir un equilibro. De mantener la paz dentro de ti. Y a pesar de que tu camino a veces tenga curvas más pronunciadas que otras, debemos enfrentarlas de la mejor manera posible, con la cabeza bien alta y sabiendo, que tienen fin.

El tiempo sana. Hace que tu mente se abra y logre actuar desde la flexibilidad. Consigue que lleguen momentos inolvidables que llevabas mucho esperando. Y hace que termine la pesadilla en la que estás escondido.

El tiempo te hacer mirar tu mundo con perspectiva. Las cosas que ahora nos afectan más, probablemente dentro de unos meses, te hagan reír.

Yo recuerdo que en aquellos años que yo decidí pintar de color negro, grandes personas de mi alrededor me decían: Pasará, nada es eterno. Quizás escuchar esas palabras fue lo que más me ayudó a superar mi situación.

Me he llegado a reir. Ha sido uno de mis grandes logros. He conseguido sacar una carcajada de lo más dentro recordando aquellos momentos en los que me había estancado y me impedían pasar a la acción como si toneladas de cemento me estuvieran aplastando.

Sin embargo, al mismo tiempo, me vienen a la mente aquellos días en los que mi mayor deseo era que el tiempo volara. No era capaz de parar un segundo y observar las cosas alucinantes que tenía a mi alrededor. Tienes las mejores amigas del mundo. Tu familia te cuida como nadie. Y tú, centrada en querer que esto pase lo antes posible.

Ojala existiera un antídoto. Una pócima mágica para irte a dormir y despertarte cuando todo lo malo haya pasado. Aunque lo que nos hace ser las personas que somos hoy, es el tiempo.

Lo que nos hace saber lo que sabemos, es el paso de los días. Nuestro aprendizaje proviene de todas las situaciones que nos han ocurrido, a lo largo de los años.

Y cuando menos te lo esperas te darás cuenta de que el tiempo vuela y que no te da para hacer todo lo que te viene a la cabeza. Necesito que el día tenga más horas.

Quien me iba a decir a mí que a pesar de haber estado deseando que el tiempo desapareciera de todos los relojes del mundo, ahora me falta.

El tiempo es oro. Y sabio, como la vida.

Y quien mejor que un grande como Borges, al que admiro enormemente, para deleitarnos con una preciosa poesía suya sobre el tiempo:

“Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma; y uno aprende que el amor no significa acostarse y que una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender…

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes… y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema. Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que
alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende… y con cada día uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta de que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.”

Si estás pasando una gran etapa de tu vida, disfruta, vive el momento como si no hubiera un mañana.

Si estás pasando una etapa difícil, recuerda que pasará, que nada es eterno, que con el paso del tiempo, te convertirás en una mejor persona que te haga darte cuenta, de que todo, sin excluir nada, valió la pena.

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