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Lo mejor está por venir

Sin duda una de mis frases favoritas: Lo mejor está por venir. Otro de mis talismanes de vida que me facilita el trabajo en el optimismo cada día, para poder llegar al pensamiento positivo tan necesario e importante ya innato en mí. Lo practico conmigo misma y con el resto de mi mundo y creo firmemente en ello. Y es que es verdad, mi verdad, claro. Y a mi modo de ver la vida, sólo hay que tener paciencia, y mientras, disfrutar… porque todo llega. Lo que nos corresponde en la vida, aparece, cuando toca, cuando debe, para formar parte de ti, sólo hay que confiar. Pero no viene sólo. Atraerlo depende de ti. Además de confiar, siempre en la vida, para mantener un pensamiento positivo y mucho optimismo de manera constante y sin perdernos en el laberinto, debemos tomar conciencia de que para que esto llegue, hay que sembrar, porque la felicidad está justo allí, donde la siembras. Comienza por ti, viene de dentro, no de fuera.

#365project

Y hoy que comenzamos un nuevo año, he pensado mucho en lo que espero de mí en este nuevo ciclo. Todo lo que leo y escucho a mi alrededor son agradecimientos de 2016 y buenos deseos para 2017. Gratitud de todo lo bueno que nos ha pasado y propósitos impacientes por conseguir. Venimos llenitos de experiencias, de momentos positivos y de grandes lecciones, que sin duda, nos han ayudado a crecer. Somos otras personas, hemos evolucionado, aunque a veces no lo parezca. También han llegado personas nuevas que nos aportan cantidad de valores. Sin embargo, también sentimos vacío, por aquello que todavía no hemos conseguido, por personas que se han ido, por pérdidas que han generado mucha tristeza. Que maravilloso es cambiar de año y estar lleno de estas sensaciones y emociones que te llenan de intriga sobre las sorpresas que llegarán y que te llenan de ilusión. Para mí, los cambios siempre han sido buenos:

¿Qué vas a cambiar este año para ser mejor?

El cambio es lo único que se mantiene constante. Quien no cambia, no vive de verdad. “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”, Victor Frankl.

¿Igual? ¿Vas a ser igual este año?

Debemos despertar, reaccionar y darnos cuenta. Si todos los años nos proponemos conseguir cosas nuevas y no lo conseguimos, algo falla, no acabamos de conectar con nosotros mismos, de escucharnos de verdad, de ponernos en el lugar que merecemos, en el primer lugar, en el yo quiero, yo necesito. Tal vez, no estamos siendo verdaderamente sinceros en nuestro interior y andamos algo lejos de la realidad.

Por esto, te invito a pensar y a plantearte con calma únicamente 3 cuestiones:

¿Qué quieres conseguir?

Saber lo que queremos es algo fundamental. A veces queremos tantas cosas que no sabemos lo que queremos. Queremos muchas cosas y todas a la vez, sin embargo el truco está en empezar por una. Una sí, una y nada más. Elige, decide y concéntrate en ella; una vez que empiezas, todo lo demás viene solo y rueda sin más esfuerzo.

¿Donde está tu límite?

Cuando por fin tomas la decisión de empezar, dar comienzo y forma a aquello que quieres, en ocasiones te haces un lío y de repente quieres más y más cosas. Y en el momento que consigues una, quieres otra y al conseguir la otra queremos más y más y más y más. Suena ridículo pero así es. No hay fin. Vamos deprisa y corriendo día a día, envueltos en una nube de estrés y sin tiempo para nada. Y es que el no tener tiempo es otro tema con mucho potencial y muy indicativo de aquellos que así lo expresan, pero de esto hablaremos en otro momento…

Así que de repente, te encuentras sumido en una revolución de actividades que tampoco consiguen tu bienestar porque es tal la cantidad que olvidamos la calidad… Al empeñarnos en aumentar la cantidad, disminuimos la calidad, y eso pasa factura porque lo que haces ni siquiera lo haces bien y llega la frustración. Empiezas las cosas pero las dejas a medias, sin terminar.

¿Que vas a hacer de forma diferente para conseguirlo esta vez y no frustrarte?

No pretendas conseguir resultados diferentes haciendo las cosas de la misma manera. Y aunque sueno repetitiva es que me parece una verdad como un templo. Cambia, muévete, pasa a la acción, transfórmate, esfuérzate. Puedes pedir ayuda, pedir consejos. Fijarte en alguien que ya lo ha conseguido antes y que te sirva de guía. No pasa nada por pedir ayuda, estando sólo con tu orgullo, nunca conseguirás los mismos resultados que cuando vas acompañado.

Conviértete en el diseñador de tu plan de acción.

De la manera que a ti te encaje y te ayude a conseguir aquello que te has propuesto, pero planéalo. Si no tienes un plan para pasar a la acción, es probable que no llegues a la meta. Ponte una fecha límite para conseguirlo, de esta manera puedes organizarte mejor. Esto no significa que funcione a la primera.

Prueba + error + prueba + error + prueba + error = ACIERTO 🙂

Prueba error, prueba, sin parar y sin rendirte hasta que llegues al acierto; porque llegas, si tienes ganas y no te rindes, llegarás. “El que la sigue la consigue” ¿No es verdad?.

Y para terminar, me gustaría dedicaros a uno de mis grandes favoritos:

NO TE RINDAS

Mario Benedetti

“No te rindas, aún estas a tiempo

de alcanzar y comenzar de nuevo,

aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,

liberar el lastre, retomar el vuelo.

No te rindas que la vida es eso,

continuar el viaje,

perseguir tus sueños,

destrabar el tiempo,

correr los escombros y destapar el cielo.

No te rindas, por favor no cedas,

aunque el frío queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se esconda y se calle el viento,

aun hay fuego en tu alma,

aun hay vida en tus sueños,

porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,

porque lo has querido y porque te quiero.

Porque existe el vino y el amor, es cierto,

porque no hay heridas que no cure el tiempo,

abrir las puertas quitar los cerrojos,

abandonar las murallas que te protegieron.

Vivir la vida y aceptar el reto,

recuperar la risa, ensayar el canto,

bajar la guardia y extender las manos,

desplegar las alas e intentar de nuevo,

celebrar la vida y retomar los cielos,

No te rindas por favor no cedas,

aunque el frio queme,

aunque el miedo muerda,

aunque el sol se ponga y se calle el viento,

aun hay fuego en tu alma,

aun hay vida en tus sueños,

porque cada dia es un comienzo,

porque esta es la hora y el mejor momento,

porque no estas sola,

porque yo te quiero.”

Os deseo de corazón, que nadie os corte vuestras alas, pero sobretodo, que no os las cortéis vosotros mismos. Cuando por fin te das cuenta de tus alas rotas, repararlas, cuesta mucho dolor, tiempo y esfuerzo.

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