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Tomando posiciones: Abundancia vs escasez

Hace no mucho tiempo, no era consciente de la importancia de estos dos conceptos tan contrarios. Estamos llenos de creencias aprendidas que nos posicionan ante uno u otro. En mi caso, antes ni me planteaba en qué equipo jugaba. De ahí mi insistencia en la toma de consciencia y el despertar de las mentes dormidas. Y es que ese sufrimiento al que estaba enganchada era ocasionado por mi elección de un modo de vida enfocado a la escasez. Ya no importan las razones, si fue la educación recibida o las creencias limitantes con las que hemos crecido muchos. Lo que suma es partir siempre de un presente. Analizar nuestra situación actual y decidir modificar patrones mentales para llegar a nuestro objetivo deseado.

La abundancia o la escasez no se refieren únicamente al tema monetario, económico o financiero, como lo quieras llamar… Escasez es viajar continuamente en pensamientos llenos de carencia: Me falta esto, necesito esto otro, cuando me llegue eso seré feliz…

Escasez es pensar que los demás hacen cosas para dañarnos u ofendernos. Es sentir que la vida se ha ensañado contigo y con nadie más. Que todo te pasa a ti. Que la vida de los demás siempre será mejor que la tuya. Es dar al resto con la única intención de recibir. Y es amar con condiciones. Siempre buscando un interés especial en la relación con alguien con el fin de obtener algo a cambio.

Escasez es esperar a que ese alguien venga a hablar contigo sobre algún tema que tienes pendiente que resolver solo porque tu orgullo es tan grande que a veces hasta te aplasta en lo más profundo del colchón. Es pretender que te pidan perdón a pesar de que eres tú el único que se siente herido ya que el de enfrente ni siquiera tiene idea de lo que hierve dentro de tu corazón.

Escasez es querer que todo te salga gratis. No querer pagar por nada que tenga valor, querer ahorrarte lo máximo posible y sacar provecho de situaciones que en el fondo sabes que van en contra de cualquier moral con un atisbo de consciencia. El dinero también es energía y todo lo que sale vuelve a ti. No será del modo que te imagines ni cómo has estado planeando, sin embargo, volverá a ti. Porque en la vida, todo lo que das, vuelve como si de un boomerang se tratara.

Y aquí damos un giro al enfoque. Deja de preocuparte por aquello que vas a recibir. Mi consejo va más allá y te digo que en vez de tanta preocupación, ocúpate de aquello que vas a dar. De lo que vas a sembrar. De las semillas que vas a dedicarte a repartir por las tierras fértiles de los paisajes que forman tu mundo. Porque aquello que cultivas, sea en el amor de amistad, familia o pareja, en tu profesión, en la sociedad, en el día a día de todas las actividades que llenan tu día, es lo que va a dar los frutos de la vida que deseas. Recuerda que tú creas tu vida. Tus pensamientos crean tu vida. Tus acciones generan valor o dejan de hacerlo. Tus decisiones provocan esa escasez o abundancia que invaden tu casa, tu trabajo, tus amistades, tus relaciones de pareja y la convivencia e interacción con todo lo que te rodea.

Esos pensamientos por medio de los cuales “razonamos” a veces nos juegan malas pasadas. Razonar no es malo, pero tanto raciocinio significa que actuamos de manera muy arraigada a nuestras creencias, y muchas veces esas creencias son falsas. Las cosas más grandes que han ocurrido en el planeta han sido posibles por mentes no razonables, esas cabecitas locas que no han tenido miedo a dar luz a sus sueños fantasiosos que al principio no tenían ninguna credibilidad. Lo que marcaba la diferencia de esas personas es que caminaban sobre una abundante confianza en si mismos. Les sobraba seguridad a raudales y se lo creían tanto que lo lograron.  Esas personas son capaces de encontrar alternativas a lo que la razón no concibe. Robert Fritz en su obra The path of least resistance escribe: «Si limita sus alternativas a lo que parece posible o razonable, se estará desconectando de lo que realmente desea y tendrá que conformarse con mucho menos».

Ser abundante es sentirse uno con el universo. Comprender que nuestro lugar en el mundo se basa en unidad y no en dualidad. Que todos somos uno. Que tú eres yo. Que yo soy tú. Que somos espejos y hacemos de maestros los unos de los otros. Que hemos venido a aprender. A aprender a amar sin condiciones. Abundancia es dar sin miedo a no recibir. Dar sin pensar en las consecuencias.

La abundancia no observa preocupación porque su posición es permanecer presente. Las personas que se proyectan desde este prisma viven cada instante intensamente. Se dejan llevar por las experiencias en lugar de los pensamientos. Porque tienen un elevado nivel de consciencia. Están tan despiertos que conocen muy a fondo su poder creador de realidad. Cuidan y miman con ahínco cada uno de sus acciones y decisiones.

Ser abundante es saber perdonar, ser humilde y dejar el egoísmo a un lado. Es amor propio y amar a los demás. Uno puede colocarse en la pole sin convertirse en un egoísta. Es tener valores como el respeto, la honestidad, la solidaridad, la bondad o el optimismo en lugares prioritarios. Es trabajar cada día esos valores para hacerle los días más agradables a tu gente. Para aportar tu granito de arena al universo.

Para mi, abundancia se representa a la perfección con una frase de la Madre Teresa de Calcuta: ” Que nadie se acerque jamás a ti sin que al irse se sienta un poco mejor y más feliz”. Y si empiezas por ti, como siempre insisto, si la abundancia está dentro de ti, el universo pondrá a tus pies un mundo lleno de todo aquello en lo que crees.

This Post Has 2 Comments

  1. ¡¡Que contenta de nuevo con tus enseñanzas q parece q sè pero q nó practico .Gracias por recordarme tanta sabiduría y practica ( q me consta ) y a ver sí no me paso un minuto sin desperdiciar tanto bueno.La consciencia q importante “de todo ” empezando por uno mismo.La siembra de la q hablas en “buena terra ” quizá pensemos q a lo mejor no está bien abonada ( excusa total )ya q la primera tierra soy yó ¿ con q tipo de abono cuento….? Dejame pensar q hay tela….Mil gracias y Enhorabueba como suelo decirte ( cierto), por tu tiempo y experiencia compartida.Un beso enorme

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