Menu

Despedidas y reencuentros

Aeropuertos. Terminal de Salidas. Tristezas. Terminal de llegadas. Alegrías. Despedidas y Reencuentros. Sabores agridulces. No sé porque extraña razón, desde que mi mente recuerda, mis años pasan llenos de aviones, de despegues y aterrizajes de holas y adioses.

Ya con 11 años, la mudanza de vida a otro país, me tocó de lleno. De repente te cuentan que tu vida va a dar un giro radical. Un cambio de 360 grados. No entiendes  mucho,  o nada, pero no te han preguntado. Es un hecho. Parte de la familia se iba a trasladar a vivir al otro lado del océano atlántico.

Y ahí empezó todo. A partir de ese momento todo han sido idas y venidas, salidas y entradas, partidas y bienvenidas. El sentimiento de echar de menos siempre estaba permanente. Y llegó para quedarse.

Durante esos años, había temporadas en que cada miembro de la familia andaba en una punta del mundo. Al final era divertido ir y venir, conocer nuevos sitios y tener experiencias magníficas.

A pesar de que en ese momento quizás no entendía el porque me tocaba de pleno la lejanía de las personas que quiero, ahora lo recuerdo con cariño y nostalgia. Era maravilloso poder conocer tantos lugares alrededor de todo el planeta. Una verdadera suerte. Un regalo de infinito valor.

Todos esos viajes, todos esos movimientos, me han permitido vivir con los ojos muy abiertos. Pero sobretodo, con la mente muy amplia.

Aprendes tanto de las diferentes culturas que vas encontrando en tu camino y ese conocimiento te va llenando de riqueza.

Riqueza interior. Sensaciones que no tienen precio. Sabores exóticos. Olores que todavía vuelven a mis días y me trasladan a esos momentos que han hecho que sea una persona completa.

Y así fue pasando el tiempo. Al final, te acabas acostumbrado a este tipo de vida. Se hace algo habitual.

Hay momentos más difíciles que otros. Como cuando te toca volver a tu país de origen cuando en realidad, te sientes parte de otro. Te arrancan un trozo de ti. Se te rompe un cachito de corazón. Una parte de tu corazón que se queda ahí porque no quiere aceptar que le obliguen a dividirse.

Sin embargo, no todos los aviones eran para adioses, también había aquellos de hola! Por fin nos vemos de nuevo! Y esos momentos no sé cómo describirlos. Es una mezcla entre paz, tranquilidad, alegría infinita, sonrisas frescas.

Es como sentirte en tu hogar. Convivir de nuevo con esas personas a las que tanto echas de menos y que tanta falta te hacen. No quieres que pasen las horas. Quieres parar el tiempo. Que ocurra el milagro.

La parte positiva de añorar a alguien, es que cuando volvéis a juntaros, todo es perfecto. No quieres perder ni un segundo de ese privilegio y exprimes los días al máximo.

Y continuaban los aeropuertos agendados en mi rutina. Más mudanzas a lugares lejanos y desconocidos. Rincones inéditos. Más planes apetecibles. Más vacaciones de ensueño.

Y pese a que los momentos de vacío que te invaden al decir hasta pronto, nos restan, los por fin llegó el día, nos suman con creces.

Sentir la emoción cuando llega la fecha del reencuentro. Vivir con esa ilusión, incrementa nuestra motivación. Nos da ánimos para seguir siendo optimistas.

Vivir en constante movimiento te mantiene vivo y activo. Explorar nuevos mundos, te mantiene despierto. Aventurarse en experiencias insólitas te hace menos vulnerable.

Echar de menos a las personas que quieres, es bonito. Que bien se siente uno cuando alguien te dice que te echa de menos. Nos sentimos queridos, importantes, útiles.

Seguiremos volando, descubriendo parajes indescriptibles. Aquellos que debes ver con tus propios ojos para poder sentir la esencia. Sentir la verdad de la realidad.

Mantendremos la acción a lo largo de los años, para despedir y recibir a nuestras personas favoritas. Sabiendo con certeza, que siempre estarán cerca,  allá donde sea.

No importa en qué lugar, estarán cuando los necesitemos. Y a su vez, tendrán la convicción de que nosotros también estaremos para cuando decidan volver.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.