Menu

La ley del desapego

Desapégate de lo que quieres y se manifestará. El famoso apego. Uno de los principales focos de nuestros conflictos. Últimamente voy alternando lecturas entre Louise Hay y Depak Chopra. Y al final, la conclusión siempre es la misma:

Nos falta amorAmor a nosotros mismos. Aceptación y conocimiento de nuestro Yo. El verdadero Yo. Nuestra esencia. Todo nos fue dado el día que nacimos y merecemos volver a sentir el todo dentro de nosotros.

Tenemos un millón de barreras entre el verdadero Yo y el ego. Y esto, nos causa muchos conflictos en nuestra mente.

Cuantos más apegos dejes caer por el camino, más cerca estarás de encontrarte a ti mismo” Walter Riso.

La ley del desapego

El apego se basa en nuestro temor e inseguridad, y ésta última en la falta de conocimiento de nuestro Yo. Creemos que no vamos a ser capaces de conseguir nuestros objetivos. Y eso, nos da mucho, pero que mucho miedo.

Y nos olvidamos, que los únicos responsables de obtener resultados, somos nosotros. Nuestro trabajo, esfuerzo y constancia, puede lograrlo, con creces y excelencia.

Y otra vez. Los diferentes senderos que elegimos, nos llevan al mismo camino angosto y lleno de luz. El desapego implica vivir en el presente, en el aquí y ahora, aceptando la realidad y los hechos que van sucediendo.

Disfrutar de manera real de las cosas, solo se consigue cuando nos posicionamos en el desapego. Siendo conscientes de que todo en esta vida, es temporal, que nada permanece ni es estático.

Todo a nuestro alrededor se va modificando, incluida nuestra forma de ser, dependiendo de las experiencias de las que vamos siendo partícipes.

Elige el desapego. Siempre. Y te explicaré porque:

El desapego nos permite relacionarnos con todo pero sin causarnos ni dolor ni sufrimiento.

Consiste en el desprendimiento de nuestro interés por el resultado, sin renunciar a la intención ni al deseo, sumergiéndonos en lo desconocido, adentrándonos en el universo de todas las posibilidades.

Y ¿Cómo se hace? Una vez más, llevamos toda una vida actuando de una determinada manera. Las creencias que nos han ido inculcando, nos limitan. Nuestros padres, la educación que hemos recibido, la sociedad con la que convivimos, la vida, el mundo…

Y en mi caso, todo se basa en la confianza. Una confianza CIEGA. Empecé poco a poco. Mi primer paso fue comprender las leyes de la naturaleza. Creer en su existencia y comprobarlo en mi propia piel, por mucho que doliera. Dejé fluir.

La ley del desapego nos cuenta que para adquirir cualquier cosa en el universo físico, debemos renunciar a nuestro apego a ella.

……difícil de asimilar, ¿verdad?

No te pido que lo entiendas o que tal vez lo comprendas. A veces ser demasiado racionales nos limita de una manera desgarradora. Solo cree, confía, en ti, en la vida, en que todo lo que hay a tu alrededor está bien. En que todo es perfecto.

Es un proceso. Largo. No demasiado fácil. Sólo requiere práctica. Cada día. Darle duro a la conciencia. Estar despierto, con los ojos muy abiertos. Observando.

Nos perdemos mucha magia y señales en cada uno de nuestros instantes, por divagar con la mente hacia lugares oscuros y dolorosos.

Así que así es. Las leyes de la naturaleza trabajan para ayudarnos. No lo digo yo, lo dice la física cuántica, sabios, maestros, pensadores, durante siglos.

Y a medida que los seres humanos van despertando, somos más los que creemos y creamos, que los que no.

Desapegarte no significa renunciar al interés y al deseo. Se trata de dejar a un lado el interés por el resultado. Concentramos nuestra intención pero basada en el desapego. ¡Claro que te interesa cumplir tu objetivo!… pero no lo necesitas.

Parece imposible. Y piensas, necesito que pase esto o aquello. Y si no pasa, me muero. Pues no, no te mueres, nadie se muere. Y date cuenta que cuanto más lo necesites, más lo alejas de ti. Porque recuerda, que la vida es sabia.

Y quiere lo mejor para ti. Para tu evolución como persona. Para el despertar de tu conciencia y para que puedas crear tu propia realidad.

Ámate. Provoca una confianza incuestionable en el poder verdadero del Yo. Vivir en el apego solo te acerca al temor y la inseguridad. Esa necesidad de sentir seguridad nos muestra lo poco que nos conocemos.

La verdadera fuente de la riqueza y de la abundancia es el Yo. Es la conciencia. Todo lo demás es un símbolo. Y todos esos símbolos son transitorios. Perseguir símbolos es  vivir según el mapa y no según el territorio.

Nos hace sentir vacío. El apego es pobreza del alma, se interesa siempre por los símbolos. Mientras el desapego está lleno de riqueza y libertad para crear. Ese compromiso desprendido nos dirige a un estado de felicidad.

Si situamos nuestra conciencia en la riqueza, podemos tener todo lo que deseamos con un mínimo esfuerzo.

Es necesario afianzarnos en la abundancia de la incertidumbre. En la incertidumbre encontramos la libertad para crear cualquier cosa que deseamos.

Si buscas constantemente seguridad, descubrirás algo efímero. Quienes buscan seguridad, se pasan así la vida sin encontrarlo jamás. El apego  al dinero, por ejemplo, solo es inseguridad. Y la búsqueda de la seguridad es una ilusión.

Según las antiguas tradiciones de las sabidurías, la solución de todo este conflicto reside precisamente en la sabiduría de la inseguridad o la incertidumbre. ¿Te das cuenta del poder que tiene todo esto?

La búsqueda de certeza es un apego a lo conocido. Volvemos otra vez a vivir en el pasado. Lo conocido es la prisión del condicionamiento anterior. Y tomando esta decisión, no hay evolución. Te estancas, solo encuentras desorden, caos, decadencia.

La incertidumbre es ese suelo fértil, donde podemos sembrar creatividad pura y de donde se desprende un puro aroma de libertad. Lo desconocido es un inmenso campo de lleno de infinitas posibilidades.

Renuncia a ese apego a lo conocido. Sumérgete en el inmenso mar de lo desconocido. Es justo ahí. El miedo que sientes al doblar la esquina, por primera vez, desviándote del camino.

Es ahí donde aparecerá emoción, aventura, misterio. Es el lugar de la alegría, la magia y la celebración. Cada día puede ocurrir una inmensidad de acontecimientos. Si te sientes inseguro, todo está bien.

Si nos aferramos a lo que creemos que va a pasar… Mala elección.

Atraparte en el apego, solo proporciona esa forma de pensar rígida. Y lo único que consigues es frenar esa creatividad que todos llevamos dentro. La flexibilidad es el medio que nos facilita la vida.

El apego congela tu deseo, te aleja de la fluidez y la flexibilidad obstaculizando el proceso total de la creación.

Sin embargo, con la incertidumbre podemos cambiar de dirección en cualquier momento. Y eso, es MAGIA. Ya sabéis como me gusta hablar de la magia, Somos MAGOS de nuestra realidad.

Y entonces conseguimos convertir nuestros conflictos en oportunidades. Grandes oportunidades. Para crecer. Para cambiar. Para ser mejores personas. Para aprender a amar. Para dejar huella en este mundo cruel. Para ser felices.

Y es ahora cuando comprendemos que como decía Voltaire, la suerte es lo que sucede cuando la preparación y la oportunidad se encuentran y se fusionan.

Os dejo un artículo de mi gran admirado Borja Vilaseca que tiene mucho que ver con esto y que apareció justo mientras escribía mi reflexión de hoy. ¡Pura MAGIA!:

La ley de causa y efecto

Gracias por leerme. Gracias por ser y estar. Yo sin vosotros, ni sería, ni estaría.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.