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Empezar de cero

El corazón late más fuerte ante determinadas situaciones. Te paras a pensar cuando algo te llama la atención. Dedicas ese momento de tu día a visualizar una imagen en tu cabeza, donde te ves cumpliendo un sueño, sintiendo tu éxito particular corriendo por tus venas. Algo vibra dentro de ti. La mezcla de emociones que hay dentro de ti, te están moviendo. Y es así como entonces, pones la mente al servicio del corazón.

Las emociones que sentimos cada día, en cada instante, nos guían. Las mejores decisiones se toman como respuesta a una emoción: amor, alegría, sorpresa. Seguro que alguna vez has decidido algo y has avanzado hacia tu bienestar, después de haber experimentado una serie de emociones que te han hecho vibrar.

Pues bien, estás en el camino, hacia allí es donde debes ir. Y lo digo con conocimiento de causa.

Cuando hablamos de emprendimiento, siempre me gusta recordar a Steve Jobs:

Ten el coraje para hacer lo que te dicen tu corazón y tu intuición.

Y hablamos de MARCA PERSONAL, lo que yo, y únicamente yo, puedo ofrecer. Y tú, puedes ofrecer algo único e irrepetible con tu MARCA PERSONAL porque eres genuino. Tu personalidad te hace singular, tu forma de ser te hace auténtico y tu modo de pensar y de sentir te convierte en exclusivo. Nadie es igual que nadie. Somos especiales y lo que aportamos es lo que nos diferencia del resto.

Libérate y quítate la careta para volver a tu esencia. Ser auténtico es lo que hará que logres retos únicos e irrepetibles.

Empieza de cero. Comienzo limpio y puro. Olvida el pasado y céntrate en el ahora con un objetivo claro y fijado.

Se muy sincero contigo mismo. ¿De verdad lo quieres? Explora el presente y diseña el futuro. Saber lo que queremos es algo fundamental. Si no sabes lo que quieres, es muy fácil encontrar a alguien que te diga lo que él quiere que hagas y trate de conseguirlo.

Si cada vez que te propones llegar a una meta, no lo consigues, algo falla, no acabas de conectar contigo mismo. Tal vez, no estás siendo verdaderamente sincero en tu interior y andas algo lejos de la realidad. Escúchate. Posiciónate en el lugar que mereces, el primer lugar, en el Yo quiero, Yo necesito.

¿Para qué te levantas de la cama cada mañana? ¿Para qué quieres hacerlo? ¿Para qué quieres conseguirlo? Camina en la dirección de tus valores. Alineado con lo que en realidad te importa. Nuestros valores son estados mentales y principios de acción.

Descubre que valor hay detrás del objetivo. Hagas lo que hagas, encuentra un motivo para ganar. Imagina que ya has conseguido aquello que tanto ansiabas. Cierra los ojos. Trasládate a ese lugar, con la gente que quieres que te acompañe, ponle un color, un olor, una emoción, una recompensa. ¿QUE HABRÁS GANADO ENTONCES?

Hazlo. Y si te da miedo, hazlo con miedo. ¿Qué crees que te frena? No pretendas conseguir resultados diferentes haciendo las cosas de la misma manera. No sueñes con una vida emocionante si te mantienes en tu zona de confort. No te rindas, recuerda que lo mejor está por venir, creer en ello potencia la seguridad y confianza en ti mismo.

Busca apoyos. Pide ayuda, pide consejos. Fíjate en alguien que ya lo ha conseguido y que te sirva de guía.

El miedo puede ser muy positivo si consigues dirigir la energía que contiene. Olvídate de la preocupación y enfoca tu energía en la acción. El miedo nos hace avanzar, cuando no nos paraliza puede ser muy motivador.

Planta la semilla de la positividad en tu mente. Riégala cada día y florecerá a la vez que el miedo irá desapareciendo.

Y mi frase favorita: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”  que decía el gran Mahatma Gandhi  y que cumple con mi filosofía de vida. Si quieres ver cambios en tu vida, empieza por ti. Cambia, muévete, pasa a la acción, transfórmate, esfuérzate.

El cambio es lo único que se mantiene constante. Quien no cambia, no vive de verdad. “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”, nos proponía Victor Frankl.

Debemos despertar, reaccionar y darnos cuenta. Cura tus heridas, si escuecen, significa que estarás sanando.

No te distraigas. Queremos muchas cosas y todas a la vez, sin embargo el truco está en empezar por una. Una sí, una y nada más. Elige, decide y concéntrate en ella; una vez que empiezas, todo lo demás viene solo y rueda sin más esfuerzo.

Elabora tu plan de acción. Sin un plan no vamos a ninguna parte. Si no tienes un plan para pasar a la acción, es probable que no llegues a la meta. Diseña tu plan de acción. Sé específico y concreto en tu objetivo. Hazlo tangible. ¿Es realista? ¿Es alcanzable? Si no funciona, cambia de método. Nunca, por muy profunda y oscura que sea la caída, dejes de luchar.

La diferencia entre un sueño y un objetivo es la fecha límite, explicaba Napoleón Hill. Escribe tu objetivo en un papel. Concreta un día de un mes y de un año determinado en el que quieras ver cumplido tu objetivo.

El camino de la felicidad comienza cuando por fin te crees que mereces ser feliz. La felicidad no es un lugar, es una dirección.

Si crees en algo, ve a por ello. Recuerda que la buena suerte para llegar al éxito se llama: Cree en ti. Magia es creer en ti mismo. Si puedes hacer eso puedes hacer cualquier cosa, nos decía Goethe. La realidad que ves hoy, ayer fue un sueño. Todo está en orden así como está. Nada pudo haber sido de otra manera.

Agradece tu pasado, vive tu presente y sueña tu futuro.

y tú, ¿Alguna vez has sentido que querías más?

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